El agua entró en el teléfono: no entres en pánico, actúa rápido

El inodoro, el lavabo, un charco en la calle, un vaso de té en la mesa... sobran formas de ahogar un teléfono. En siete años de trabajo hemos visto de todo: iPhone tras un baño en el mar, buques insignia Android que pasaron por la lavadora e incluso un teléfono sacado de una pecera. El resultado no depende solo de la suerte: es clave lo que hagas en los primeros minutos.

Por qué el agua es tan peligrosa

El agua por sí sola no destruye la electrónica al instante. El problema es el cortocircuito. Mientras la placa tiene corriente, la electricidad fluye por donde no debería y quema los componentes. Los más afectados son los controladores de carga, los circuitos integrados de alimentación y el puerto de carga. El teléfono puede parecer vivo un par de días más, pero por dentro ya hay una pista quemada en la placa.

El agua salada, el café y las bebidas azucaradas son un caso aparte. Dejan depósitos conductores que siguen haciendo de las suyas incluso tras secarse por completo. «Se cayó al mar, pero de momento funciona» no es motivo para relajarse.

Qué hacer ahora mismo

  1. Apaga el teléfono inmediatamente. Es lo más importante. No compruebes si funciona, no llames «para probar»: apágalo. En iPhone, mantén pulsados el botón de encendido y el de volumen; en Android, mantén pulsado el botón de encendido. Cada segundo con corriente es un riesgo.
  2. Quita la funda y saca la bandeja de la SIM. Bajo la funda el agua no se evapora. A través de la ranura abierta saldrá al menos parte del exceso: es mejor que un cuerpo mojado sellado a presión.
  3. Sécalo por fuera. Usa un paño seco o servilletas de papel con cuidado, sin presionar. Lo importante es no agitarlo bruscamente: el agua se moverá a zonas donde aún no ha llegado.
  4. No uses secador de pelo. El aire caliente empuja la humedad hacia el interior y sobrecalienta la placa. Nada de radiadores ni microondas (parece un chiste, pero nos han traído casos así).
  5. Déjalo en un lugar seco a temperatura ambiente durante 24–48 horas. Puedes poner gel de sílice al lado, del que viene en las cajas de zapatos.

¿Y el arroz ayuda?

No. El arroz es un mito muy extendido: casi no absorbe la humedad del interior del chasis, pero el polvo de almidón obstruye los conectores. El gel de sílice funciona mejor. Pero seamos honestos: ni el arroz ni el gel de sílice sustituyen una limpieza por ultrasonidos de la placa.

Cuándo acudir al técnico

Si el teléfono enciende y funciona, bien, pero no es el final. La corrosión avanza lentamente. En una o dos semanas pueden aparecer problemas de carga, manchas en la pantalla, altavoz bajo o reinicios imprevistos. Es mejor llevárselo al técnico de inmediato, mientras la placa aún está limpia.

Si no enciende, la pantalla parpadea o el teléfono se calienta mucho, no esperes. Apágalo y tráelo.

Dos casos reales

Hace poco nos trajeron un iPhone 13: la dueña lo dejó caer en la bañera, lo sacó en pocos segundos, lo apagó inmediatamente y a las 24 horas nos lo trajo. Lavamos la placa con ultrasonidos, la secamos en la cámara y todo volvió a funcionar. Salió sin necesidad de una reparación grave porque ella lo hizo todo bien.

Otro caso fue un Galaxy S22 tras la piscina. El dueño no apagó el teléfono, estuvo una hora más mirando la galería y revisando mensajes. Nos llegó con el controlador de carga quemado y corrosión en la placa: hizo falta una reparación de varios miles de rublos. Esos primeros minutos lo decidieron todo.

Si no pudiste solucionarlo tú mismo

Ven a iClub en la calle Kommunisticheskaya 35 en Novosibirsk. El diagnóstico es gratuito. Desmontaremos el teléfono, lavaremos la placa con ultrasonidos y te diremos con total honestidad qué se puede hacer y cuánto costará, sin cargos extra en la factura ni promesas que no podamos cumplir.